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domingo, 5 de mayo de 2013

"HAY QUE CUIDAR Y RESPETAR AL EXITO"


Gastón Soffritti, éxito y juventud (Fernando Pérez Re-Diario Crónica).
Gastón Soffritti, éxito y juventud (Fernando Pérez Re-Diario Crónica).
A sus 21 años, Gastón Soffritti atravesó un largo y fructífero camino en el mundo del espectáculo pero no se agranda: "Los actores tenemos más fracasos que sucesos". Después de brillar en "Graduados", el joven habló con la revista Ahora, del diario Crónica, sobre su rol en "Vecinos en guerra" y también de su amor, Barbie Vélez.


Cuesta pensar en un presente mejor para un joven actor que ya lleva más de una década de carrera y que tan solo tiene 21 años. Su nombre ya es reconocido en el ambiente de la ficción y eso que todavía no explotó su faceta de músico incipiente. Simpático y de buen humor, Gastón Soffritti se prende en un mano a mano con Ahora. Analiza su presente exitoso con los pies en la tierra.
‑Venís de protagonizar “Graduados” y en teatro, “Los Grimaldi”. ¿Difícil no acostumbrarse al éxito?
‑No, es una cagada acostumbrarse a esto. Es raro meter un par seguidos, creo que siempre pasa al revés. Los actores tenemos más fracasos que éxitos. Uno aprende un montón de todo. ¿Quién no quiere tener un éxito? Pero hay que cuidarlo y hay que saber respetarlo también.
‑¿Y cómo te sentís en “Vecinos en guerra”?
‑Está bueno porque es un producto muy cuidado, con muchos actores de mucha trayectoria. Tienen experiencia en esto, saben muy bien lo que hacen, hacen reír y divierten.
‑De la experiencia de “Graduados” comentaste que aprendiste mucho de Juan Leyrado, ¿creés que en esta tira te va a pasar algo similar?
‑Ya estoy sacando cosas. Hay actores jóvenes con mucho talento, como Juan Pablo Geretto, a quien no conocía, lo que hace en la tira es muy bueno. Es un crack, es Messi, distribuye para donde quiere.
‑Con todo el trajín que tenés, y del 2012 con la tira y la temporada de verano con la obra en Carlos Paz, ¿te sentís cansado?
‑Soy como un piloto de avión que va sumando horas de vuelo (risas). Viene bien eso, estoy cansado, es lógico. Si viajás mucho te cansás. Pero hay momentos para descansar, ya van a llegar. Creo que a fin de año voy a parar un poco, porque llega un momento que el cuerpo y la cabeza te pasan factura si no parás.
‑Además estabas en Córdoba, que es un lindo lugar de veraneo, pero a veces tenías hasta tres funciones…
‑Metíamos tres funciones los viernes y los sábados, y el resto dos. Durísimo. Parece una boludés pero es cansador. Creo que si me hacen hacer la misma obra dentro de cincuenta años me voy a acordar de la letra por la cantidad de veces que la repetí.
‑Se generó algo especial con el público, ¿no?
‑La gente se quiere divertir, quiere ver algo sin tanta puteada, sin tanto insulto, ni tanta pelea; prefiere algo más simple, que tenga un toque de distinción como tiene “Los Grimaldi”, con actores como el Tano (Ranni), Georgina (Barbarossa), o Nazarena (Vélez) que tiene muchísima experiencia. Y un elenco muy variado donde podés ver un poco de cada cosa. Entonces, hay para los más chicos, para los del medio y para los más grandes.
‑Nazarena supo conjugar en el elenco a personas que venían de distintos palos…
‑Claro, gente del teatro, de la tele. Formó una familia, te diría. Se formó un grupo humano muy lindo adentro y afuera de lo que es el teatro, y eso se ve arriba del escenario.
‑¿Pudiste ver alguna otra obra?
‑Me hubiera encantado ver todas las obras. M e gusta el comercial, el under y la comedia musical, de todo. Pero no tuve tiempo.
‑Pasando al tema musical, ¿pudiste componer algo en las sierras cordobesas?
‑Sí, obvio. Mi casa estaba frente al lago y tuve mucho tiempo a la noche/madrugada, tipo 4 o 5 de la mañana. Cuando volvía del teatro me ponía a escribir.
‑Antes de la temporada nos dijiste que ibas a aprovechar el verano para hacer vida de soltero, pero cambiaron los planes… (Risas)
‑Todo al revés. Y bueno, pero uno no sabe cuándo le llega. Te toca. Creo que para enamorarse nunca es mal momento, siempre es bueno. Y para pasarla bien también. La vida te lleva para donde te lleva y yo voy atrás.
‑¿La conocías a Bárbara antes de viajar a Córdoba?
‑No, no la tenía mucho. La empecé a conocer de verdad allá. Y a ver cómo es como nena, porque todavía tiene cosas de nena, y como mujer, porque ya es una mujer. Se dio.
‑¿Te agrada como actriz, además?
‑Me sorprendió muchísimo. No hizo muchas cosas Barbie, tiene dos o tres obras y solamente en Carlos Paz, con su mamá. Creo que salir de al lado de la madre, como ahora le va a tocar en “Somos familia”, le va a venir muy bien. Lo que hizo con Nazarena le vino bárbaro, fue empezando de a poquito y terminó haciendo “Los Grimaldi”.
‑Y el productor Quique Estevanez le da una oportunidad…
‑Sí, porque arranca en “Somos familia”. Ella tenía muchas ganas de hacer tira, me lo venía diciendo desde enero y yo le contestaba: “Quedate tranquila que en algún momento va a salir. No tenés que desesperarte, en esto podés estar años sin hacer nada”. Y ella al tercer casting que hizo se lo ganó.
‑Justamente vos lo decís, que tenés solo 21 años…
‑Y tengo doce de carrera, estoy arruinado (risas). Pasé más tiempo adentro que afuera de la tele.
‑Y todo empezó sentado en las piernas de Denise Dumas en “Café fashion”.
‑Exactamente (risas). Arranqué sentado en una falda contando un chiste y ahora estoy caminando.
‑¿Cómo es tener a Nazarena de suegra?
‑Cuida a su hija como si fuera oro. Como toda madre, es lo normal. Y por ahí menos de lo normal, porque la deja bastante. También me conoció un poco y sabe que no soy un barrilete ni hago bardo; vio que iba bien y que su hija está contenta, entonces la dejo ser.

Fuente: DiarioShow

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